En lo que inviertes cuando compras local

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Desde chiquitos nos enseñaron que todo lo de afuera es más lindo y más rico. Aprendimos que "importado" es sinónimo de "mejor". Y, ¡qué pesar! Que tristeza que esa cultura americanizada cagada nos haya hecho desvalorar las empresas y personas haciendo cosas tan buenas aquí. Porque las hay, y muchas. Marcas de ropa, almacenes de muebles, empresas de comida. Cosas hermosas y de buena calidad, que además uno se siente bien comprando. No se trata de salir a comprar algo extra únicamente porque es local, si no, si igual vas a comprar algo y está la opción buena y colombiana, ¿por qué no escoger esa? Si tienes que comprar un regalo, de pronto la próxima ve a una tienda de diseño en vez de a un centro comercial; si estás en Medellín el domingo, anímate a visitar tu mercado campesino en vez de ir al supermercado. Ese tipo de cosas.

Uno vota con su peso, así que cada vez que decidimos intercambiar plata por un producto o servicio, estamos decidiendo apoyar a esa empresa a la que le estamos comprando, estamos invirtiendo en ella. Entonces, ¿en qué estamos invirtiendo?

Cuando compras local, estás invirtiendo en:

 

  • Un estímulo a la economía local. Plata que le entra a una empresa nacional en vez de a una internacional es plata que más probablemente se queda circulando en Colombia, porque la empresa le tiene que pagar a los proveedores, los proveedores le tienen que pagar a los empleados, los empleados tienen que pagar el mercado, los del mercado compran ropa, y así sucesivamente. Y mientras más plata reciban todos los de la cadena, más plata van a gastar, y el efecto es amplificado. Más plata circulando -> la economía está mejor -> más plata para ti eventualmente.

  • La generación de más empleo para tu comunidad. Para producir local, hay que emplear local. Cuando eliges comprar local estás ayudando a generar empleo para personas de tu comunidad.

  • Emprendedores. Los emprendimientos exitosos empiezan como pequeñas empresas, que necesitan que su comunidad las apoye (les compre) para prosperar. Una vez, estaba hablando de esto con una amiga y me dijo: "Yo tengo ganas de empezar un negocio de *****, entonces, sí yo no estoy dispuesta a comprarle los otros productos a los emprendedores de aquí, ¿cómo pretendo que la gente después me compre el mío?"

  • El talento local. Hay que apoyar el arte, el diseño, la música, la literatura, la cocina. Qué orgullo ver cada vez más y más talento reconocido en este país, pero para eso, hay que apoyarlos, y para apoyarlos, hay que comprarles.

  • Mejores productos para ti. Los dueños de empresas locales escuchan a sus clientes; tienen en cuenta lo que más se vende y hacen más de eso. Es más, probablemente puedes hablar con ellos en persona o por redes sociales y darles sugerencias que van a escuchar.

  • Productos con más carácter. Solo es entrar a una tienda de diseño y luego a una de Zara para ver cuál tiene más personalidad. Además, las marcas pequeñas hacen menos inventario, entonces hay menos probabilidad de que te encuentres a alguien con tu mismo vestido.

  • Menos basura. Los productos importados tienen muchos más empaques.

  • Una reducción en la huella de carbono. Mientras mayor sea la distancia que debe viajar un producto, mayor cantidad de recursos ambientales que se requieren para transportarlo, y mayor contaminación. Mira la etiqueta de la camisa que tienes puesta, y piensa, ¿cuánto tuvo que viajar?

  • Mayor transparencia en prácticas de manufactura. Si una empresa hace parte de tu comunidad, es más fácil para ti preguntar cómo, con qué, y quién, produce lo que estás comprando, y exigir prácticas éticas. Es más probable que una empresa local sea responsable con el planeta, los animales, y los trabajadores.

  • Procesos más artesanales. En general, en Colombia los procesos son menos industrializados, lo que los hace menos demandantes de recursos naturales y propensos a explotación laboral.

  • Mayor justicia social. Escoger la opción que no es importada, casi siempre elimina muchos de los intermediarios, lo que implica que el pequeño productor recibe un mayor porcentaje del precio del producto. Es decir, más plata para el campesino, el cafetero, el joyero, etc.

  • Frutas y verduras más frescas y nutritivas. Las frutas y verduras tienen mayor valor nutricional en el momento que son cosechadas, a partir de ahí, éste se va deteriorando. Si compras las que son cultivadas cerca de ti, muy probablemente han pasado menos tiempo post-cosecha que las que son importadas. Además, cuando las frutas y verduras deben ser transportadas largas distancias y almacenadas largos períodos de tiempo, éstas son cosechadas antes de estar en su punto óptimo de maduración que también es cuándo más nutritivas son.

  • La soberanía alimentaria del país. Mientras más depende un país de alimentos importados, más vulnerable es a tener escaseces en caso de paros, desastres naturales, o cualquier otra situación extraordinaria.

  • Productos animales más confiables. No aplica para todo, y no quiere decir que las industrias de proteínas animales en Colombia sean súper buenas. Pero, en general, por lo menos la ganadería y lechería sí son mucho menos industrializadas e inhumanizadas que las de los país de donde importamos.

Entonces, ¡Anímate a ir a conocer una tienda de diseño en tu ciudad! ¡Lee la etiqueta en el mercado! ¡Pregúntale a tu fashion blogger favorita qué marcas colombianas le gustan! ¡Cuéntales a tus amigas sobre la marca de ropa espectacular que descubriste para que todas vayan a antojarse! ¡Visita las ferias y bazares para conocer emprendimientos nuevos! ¡Pregunta de dónde son las fresas que vas a comprar!

Eso es todo por hoy, la próxima les comparto una lista de mis marcas favoritas. Para que vayan a antojarse.