Pensemos en lo que podemos agregar, no lo que tenemos que eliminar

La narrativa con el tema de salud y bienestar se puede convertir en una de "eliminar...", "dejar de...", "no comer...", y eso no es atractivo. Hoy quiero que hablemos en términos de agregar, de lo que podemos hacer más, para estar y sentirnos mejor, y ver esto cómo cambia nuestra actitud. Medidas simples, que para unos pueden parecer demasiado sencillas u obvias, pero que a veces, por sobre-analizar y micro administrar tanto lo que hacemos y comemos, se nos olvida lo que es realmente importante, o no logramos ver todo lo que ya estamos haciendo por nuestra salud.

El bienestar no tiene por qué ser tan complicado.

 

Come más vegetales. ¿Solo te gusta la zanahoria con limón y sal? Come más zanahoria con limón y sal. A mi hermanita solo le gusta el brócoli si es hervido y con salsa soya, entonces eso es lo que le hacemos. Después empieza a ampliar tu repertorio. Propónte una vez a la semana ensayar un vegetal nuevo o una forma nueva de preparar un vegetal, Instagram y Pinterest están llenos de ideas. Ensaya hornearlos si nunca lo haz hecho, usa condimentos y salsas, la única manera de comer vegetales no es en ensaladas insípidas. O ¡camúflalos! Unas ideas:

  • Vegetales picados en el arroz salteado,

  • "Noodles" de zuchinni revueltos con los noodles de verdad,

  • Tomate y espinaca en el huevo revuelto,

  • Brócoli revuelto con las pastas,

  • Hojas verdes en los batidos,

  • Brócoli en el puré de papa.

 

Come más fibra. Para quedar más saciado, para estabilizar glicemia, para mejorar digestión, para muchas cosas. Las frutas, verduras, granos enteros, y las semillas de chía y linaza todas tienen mucha fibra. Ideas:

  • Una cucharada de semillas de chía o linaza en el cereal con leche

  • Unos vegetales mezclados con la pasta y la salsa

  • Fruta con el desayuno o de snack,

  • Déjale la cáscara a las frutas y verduras (incluye la papa!!!),

  • Ensaya recetas de ensaladas nuevas y deliciosas, y procura acompañar tus comidas con ellas.

 

Incorpora más granos enteros. Las lentejas y los frijoles no son solo para comer en sopas, ensaya formas nuevas de prepararlos.

  • Pónle legumbres cocinadas a las ensaladas,

  • Haz dips cremosos como hummus a base de diferentes legumbres para comer con lo que quieras,

  • Prueba la colada de avena o de quinoa al desayuno,

  • Compra o prepara hamburguesas vegetarianas a base de granos y legumbres,

  • Ensaya las pastas, panes y tortillas a base de granos enteros. Ya la mayoría de panaderías tienen opciones de panes deliciosos con granos, ¡pruébalos!

  • En vez de arroz, ensaya almorzar con quinoa, o couscous, o cebada, o trigo Kamut. ¡Diviértete!

 

Incluye más grasas buenas para salud, que protegen el sistema cardiovascular, son importantes para que el cerebro funcione bien, te ponen la piel más bonita, hacen la comida más saciante (que queden lleno más tiempo) y deliciosa, ¡entre otros! Ideas:

  • Cocina con ghee, aceite de aguacate, aceite de coco, y aceite de ajonjolí,

  • Haz vinagretas y salsas a base de aceite de oliva extra virgen,

  • Ponle semillas de girasol o calabaza a las ensaladas,

  • Un chorrito de aceite de oliva a las sopas,

  • Mantequillas de nueces con las frutas y las galletas (que además, como tiene proteína, ayuda a nivelar azucar en sangre mejor que si solo te comieras los carbohidratos).

 

Incorpora más especias sanadoras, como la cúrcuma que es un poderoso antiinflamatorio, y la canela que ayuda a regular el azúcar en sangre. Ideas:

  • Cúrcuma en polvo en el huevo, en los batidos, en la avena, en los "golden lattes", en el café, en la quinoa, en el arroz, para especiar proteínas (pollo, pescado, mariscos).

  • Canela en todas las cosas dulces, el yogur, el café, la avena, los panes de banano, los batidos.

 

Toma más agua. No tiene que ser agua con electrolitos, ni con colágeno, ni agua mineral traída del un páramo en Narnia. De vez en cuando, a lo largo del día, acordémonos de tomar agua. Para poder concentrarnos mejor, que no nos de dolor de cabeza, para tener buena digestión, que la piel se mantenga hidratada, que no se nos sequen los labios ni se nos ponga la lengua blanca. Si no te gusta, ensaya poniéndole zumo de limón, o unas rodajas de fruta, o jengibre, o hierbas. En internet hay muchas combinaciones ricas. *Invierte en un buen termo, para llevar a todas partes y no comprar botellas de plástico; y si en tu oficina no tienen, mantén un vaso de vidrio para no usar vasos de plástico, por favor.

 

Toma más bebidas sin azucares añadidos, como aguas saborizadas, sodas con frutas, infusiones calientes y frías, cafés, lattes fríos y calientes, jugos naturales, y así, poco a poco, mientras les coges el gusto, vas dejando las bebidas azucaradas. Muy duro pasar de coca cola todos los días a solo agua.

 

Muévete más. Saca a pasear al perro (el propio o el del vecino), camina como modo de transporte cuando sea posible, parquéate lejos, bájate una parada antes y camina el resto del camino, usa las escaleras, camina en círculos en la oficia mientras recibes llamadas, párate unos minutos a estirar si llevas mucho tiempo sentado trabajando, juega con tus hijos (o primos, hermanos, vecinos, cualquier niño que esté a tu alcance), ve a almorzar a un lugar que quede cerquita de tu trabajo caminando en vez de pedir domicilio.

 

Esta no es una lista todo-incluido, pero espero que te ayude a ver cómo cambiando tu perspectiva a "¿qué puedo agregar?" puedes empezar a formar hábitos sostenibles, que van desplazando los unos de los alimentos y hábitos insanos. 

¡Un abrazo!

Isa

 

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