¿Por qué "sin reglas"?

Dudé mucho cuál quería que fuera el tema de mi primera publicación. Pensaba solo empezar poniendo recetas, porque eso es lo que normalmente hago y lo que ustedes, si llegaron aquí por mi cuenta de Instagram, probablemente esperarían. Y claro que las recetas si van a ser gran parte del contenido de esta página- pero no quiero que sea solo recetas. Es más, por eso fue que quise hacer esta página. Porque aunque no pareciera, yo sí tengo otros intereses además de la comida saludable; y porque así como yo he cambiado desde que creé mi Instagram (después escribo más sobre esto), también han cambiado mis creencias respecto a la salud. Específicamente, la convicción de que estar saludable va mucho más allá de comer vegetales todos los días y hacer ejercicio cuatro veces a la semana, y creo que este mensaje no siempre se ve reflejado en las fotos que pongo.

El propósito de @granola_bums es compartir recetas e ideas de comidas saludables para que, ojalá, alguna persona se inspire a ensayarlas en su casa o simplemente se inspire a tomar decisiones más saludables a la hora de comer. Y eso me encanta!! Yo vivo enamorada de los vegetales y de todos los platos deliciosos que se pueden hacer usando puros ingredientes que tienen un montón de beneficios para el cuerpo, y quiero que todo el mundo se enamore de eso también. Por eso toda- o casi toda- la comida que pongo en Instagram es “saludable”. Pero yo no pongo todo lo que como en Instagram. Y yo no solo como cosas como las que pongo Instagram. YO NO SOLO COMO COMIDA SALUDABLE. Y el hecho de que esto no se ve reflejado en mi Instagram es algo que me preocupa un poquito. Porque aunque mi intención no sea esa, creo que muchos sí pueden tener esa impresión. En fin, por eso llegue aquí: para contarles un poquito más sobre mi filosofía actual respecto a la comida (que no es ninguna verdad absoluta) e invitarlos a que no se tomen las cosas tannn en serio.

Lo perfecto es enemigo de lo bueno. Eso es verdad para muchas cosas, pero lo digo aquí porque creo que la alimentación de una persona la define los hábitos que emplea en su vida diaria; las cosas que normalmente come, las preparaciones que normalmente utiliza, los ingredientes que normalmente evita. No la define el postre o el frito (o la carne!!) que de vez en cuando se come, o el trago que de vez en cuando se toma. (Y no me refiero al “cheat meal” o “cheat day”- esa es otra cosa en la que no creo pero lo dejo para que lo discutamos otro día). Y es por eso que no creo en las reglas. No me gusta denominar unos alimentos “malos,” o prohibidos, o “pecaditos”. Comer dulce no es un pecado. No hay que sentirse culpable por comerse más galletas de la cuenta. Siéntete culpable por robar o por robarte al novio de alguien, pero por comerte algo rico? pfff. La comida es comida. A fin de cuentas, todo está hecho de carbohidratos, proteína o grasas, y nuestros cuerpos necesitan carbohidratos, proteína Y grasas. Y claro, unas proteínas son de mejor calidad que otras, y unos carbohidratos son más procesados que otros, y unas grasas tienen más beneficios para salud. Pero a no ser que seas alérgico o muyyy intolerante a esa cosa “dañina” que te acabas de comer, no es el fin del mundo. Ahora, esto no quiere decir que toda la comida es igual y que nada importa, obviamente yo no creo eso. Lo que quiero decir es que no creo que para ser saludable se necesite tener reglas y listas grabadas en piedra de las cosas que se tienen que comer y las que no se pueden ni mirar.

Las dietas y las restricciones no son sostenibles. Hagamos de cuenta que somos ese tipo de persona que nunca tiene antojos y que no tiene ningún problema con cocinar y comer siguiendo un plan de alimentación al pie de la letra todos los días de la vida. (Vale aclarar que yo no he llegado a conocer ese tipo de persona). Él o ella no siempre va a estar en la casa ni tener una cocina o tiempo disponible. Y sí, existe el “meal prep,” y uno puede, en teoría, llevar coca y lonchera a los restaurantes. Y uno también puede no salir a comer, tener conversaciones más largas con el mesero sobre las especificaciones del pedido que con las personas de la mesa, y pasar penas cada que está comiendo en otra casa. Pero yo no quiero. La comida une a las personas, porque es una de las poquitas cosas que todos tenemos en común. A mi me gusta cocinar, y me gusta que otras personas prueben lo que cocino y que me digan que está rico. Entonces cuando mi mamá ensaya una receta nueva y ésta tiene queso, o harina blanca, o azúcar refinada, o las tres cosas, yo la voy a probar. Y si está rica, probablemente más que probar. Y un estilo de vida que NO me permita hacer eso es un estilo de vida que no me interesa.

Ahora devolvámonos un poquito- porque yo sí soy una persona a la que le dan antojos de brownies y creo que lo más posible es que a ti también. Y sí, muchas veces hago brownies saludables o busco opciones con ingredientes integrales y naturales. Pero no siempre. Cuando en mi casa de postre todos van a comer una torta que se ve deliciosa, o cuando estoy en un restaurante y en mi mesa piden un volcán de chocolate, yo también como. Y no me siento culpable, y no hago una hora de cardio para quemarlo, y no dejo de comer carbohidratos el resto del día. Pero tampoco me trago la torta entera, y si después de dos mordiscos del volcán quedo bien, paro. Además, sí lo pienso dos veces. Pienso si en serio quiero comer de eso, o si lo estoy haciendo por impulso o porque siento presión de las personas con las que estoy. Entonces, si a fin de cuentas como o no como, lo hago de manera consciente y sin arrepentimientos.

Es por todo esto que les estoy diciendo, también, que nunca me voy a identificar como una persona vegetariana, vegana, paleo, fit, o ninguna otra de las 1500 etiquetas que existen. Y esto lo digo con todo el respeto del mundo hacia las personas que sí deciden hacerlo. Yo no pretendo saber la verdad absoluta, ni soy tan egocéntrica como para creer que lo que funciona para mí, funciona para todo el mundo. La alimentación es completamente personal. Pero yo, personalmente, elijo concentrarme en que la mayoría de lo que como sea natural, sin procesar, y que tenga beneficios para el cuerpo. Casi siempre, además, escojo alimentos que no vienen de los animales (pero esa explicación la voy a dejar para otro día). Pero no me pongo etiqueta. Primero, por todo lo que ya dije de las restricciones y las reglas. Y segundo, porque no se si la manera como como hoy va a ser la manera como siempre voy a comer. Los cuerpos, las creencias y las realidades cambian, y yo escojo no limitarme, para así dejar que las cosas cambien cuando tengan que cambiar, sin remordimientos.

Entonces por hoy, solo te quiero invitar a que seas consciente a la hora de comer. A que escuches a tu cuerpo, y le pongas atención a la manera como las diferentes cosas que comes te hacen sentir. A que leas, investigues, y aprendas. Que seas un consumidor consciente de información, así como de comida: que te cuestiones de dónde viene lo que comes, y qué implicaciones tiene esto en tu cuerpo y en el mundo. Pero que esto no sea en lo único en lo que pienses, y que de vez en cuando, también, tengan la capacidad de comerte algo simplemente porque se ve rico y lo quieres, sin ni siquiera pensar en los ingredientes. A que DISFRUTES la comida! Si no te gusta el kale, no comas kale! Prueba otros vegetales, y otras formas de prepararlos, hasta que encuentres lo que funciona para ti. Y cuando lo hagas, no te obsesiones con que tienes que comer exactamente de la forma que te hace sentir mejor todooo el tiempo. Entiende que ningun alimento es el enemigo, y empieza a arreglar tu relación con la comida, hasta que llegues al punto donde solo asocies pensamientos positivos con ella. Porque ahí es donde está la verdadera salud.

 

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